Evita el robo de identidad

Al igual que los ladrones, los piratas informáticos tienen muchas formas diferentes de robar dinero e información. Del mismo modo que no le darías la llave de tu casa a un ladrón, debes asegurarte de protegerte contra el fraude y el robo de identidad online. Descubre los trucos habituales que utilizan los piratas informáticos para que puedas protegerte del fraude online y del robo de información. A continuación te indicamos algunas sugerencias sencillas.

No respondas si ves un correo electrónico sospechoso, un mensaje instantáneo o una página web que solicite tu información financiera o personal

Ten siempre especial cuidado con los mensajes o sitios que soliciten tu información personal o con los mensajes que te dirijan a una página web desconocida que te pida alguno de los siguientes datos:

  • Nombres de usuario
  • Contraseñas
  • Números de la Seguridad Social
  • Números de cuentas bancarias
  • Números de identificación personal (PIN)
  • Números de tarjetas de crédito completos
  • El nombre de tu madre
  • Tu fecha de nacimiento.

No rellenes ningún formulario ni ninguna pantalla de inicio de sesión que pueda proceder de esos mensajes. Si alguien sospechoso te pide que rellenes un formulario con tu información personal, no sientas la tentación de empezar a rellenarlo. Aunque no hagas clic en el botón de envío, puedes estar enviando tu información a ladrones de identidad si empiezas a introducir tus datos en sus formularios.

Si ves un mensaje de alguien que conoces pero que no parece ser esa persona, es posible que un pirata informático haya interceptado su cuenta para intentar conseguir tu dinero o información, por lo que debes tener cuidado sobre cómo respondes a este tipo de mensajes. Entre las tácticas habituales de los fraudes cometidos por los piratas informáticos, se encuentran solicitarte el envío urgente de dinero alegando que están ubicados en otro país o que han perdido su teléfono y no pueden recibir llamadas. El mensaje también puede indicarte que hagas clic en un enlace para ver una imagen, un artículo o un vídeo que, en realidad, te dirige a un sitio que puede robar tu información, por lo que siempre debes tener cuidado antes de hacer clic.

Nunca introduzcas tu contraseña si has accedido a un sitio a través de un enlace incluido en un correo electrónico o en un chat en el que no confías

Aunque creas que se trata de un sitio en el que puedes confiar, como tu entidad bancaria, es mejor acceder directamente al sitio a través de un marcador o escribiendo la dirección del sitio directamente en el navegador.

No envíes tu contraseña a través del correo electrónico ni la compartas con otros usuarios

Tus contraseñas son la llave para acceder a tus cuentas y servicios online y, al igual que ocurre en la vida, debes tener cuidado con la persona a la que le das tus llaves. Los servicios y sitios legítimos no te pedirán que les envíes tus contraseñas a través de un correo electrónico, por lo que no debes responder a estos mensajes si te solicitan que envíes tus contraseñas a sitios online.

Tus contraseñas son muy importantes, por lo que debes pensar detenidamente antes de decidir compartirlas con otras personas, aunque se trate de tu familia o amigos. Al compartir tus contraseñas, existe un mayor riesgo de que alguien pueda realizar un uso indebido de tus cuentas accediendo a información que no quieres que conozca o utilizando la cuenta de formas que no apruebas. Por ejemplo, si compartes la contraseña de tu correo electrónico con una persona, esa persona puede leer tus correos electrónicos personales, intentar utilizar tu cuenta de correo electrónico para acceder a otros servicios online que puedes utilizar, como sitios sociales o de entidades bancarias, o utilizar tu cuenta para suplantar tu personalidad. Por último, al compartir tu contraseña con alguien, tendrás que confiar en que esa persona la mantendrá segura, ya que puede compartirla con otras personas de forma deliberada o por accidente.

Presta especial atención cuando se te pida que inicies sesión online

Busca señales que indiquen tu conexión al sitio web.

En primer lugar, observa la barra de direcciones de tu navegador para ver si la URL parece real. También debes comprobar si la dirección comienza por https:// (lo que indica que tu conexión al sitio web está encriptada y es más resistente a intromisiones e interferencias). Algunos navegadores también incluyen un icono de candado en la barra de direcciones junto al protocolo https:// para indicar de forma más clara que tu conexión está encriptada y que estás conectado de forma más segura.

Informa de estafas y correos electrónicos sospechosos

La mayoría de los proveedores de correo electrónico, incluido Gmail, incluyen esta función. Si informas de un mensaje sospechoso en Gmail, nos ayudarás a bloquear a ese usuario para que no envíe más correos electrónicos y permitirás que nuestro equipo de uso inadecuado detenga ataques similares.